Trata de personas: sin trato a la dignidad humana

on jueves, 4 de junio de 2009







Ni años de democracia, ni los nuevos paradigmas que vive la sociedad, y mucho menos los últimos juguetes tecnológicos que, gracias a todos los tratados de comercio, podemos encontrar tanto en China como en Chile; absolutamente nada de esto nos hace una civilización ad-hoc al año 2009 cuando en todo el mundo aún continúan prácticas que, atentando de manera física y sicológica, violan todos los derechos humanos, como lo hace la trata de blancas.

Flagelo que hereda su nombre del tiempo de la esclavitud, cuando mujeres blancas eran llevadas a la fuerza o engañadas, al continente asiático y africano a ejercer la prostitución. Se habla de trata de “blancas” porque el comercio con personas de raza negra no sólo era común, sino que legal, además de constituir un ingreso para los estados donde estaba permitido.

Considerada la esclavitud del siglo XXI, la trata de blancas es, según estudios de la Organización de las Naciones Unidas, el negocio que más ingresos genera luego de la venta de armas y drogas. Las cifras: un estimado de 32 mil millones de dólares anuales, a razón de que por cada persona secuestrada y explotada, sus captores ganan entre 4 a 50 mil dólares, dependiendo de la edad, lugar de origen y destino de la víctima.

En cifras de la Organización Internacional de Migraciones, 4 millones de personas son prostituidas contra su voluntad a lo largo del globo. Como si la situación no fuese lo demasiado preocupante, para la UNICEF, la mitad de ese abultado número de personas privadas de libertad y bajo la esclavitud de proxenetas son menores de edad, cuyas edades fluctúan principalmente entre los 8 y 15 años.

Trata de Personas

A la luz de los cambios que ha visto el mundo, el término trata de blancas ha sido ampliado a “trata de personas” –diferente del tráfico de personas que tiene implicancia solamente en cuanto a violación de fronteras- con el fin de terminar con la distinción racial, además de agregar las nuevas prácticas que conlleva el mercado negro que lucra con vidas humanas: tráfico de órganos; redes de adopción ilegal, prostitución y explotación laboral, como lo explica la organización mundial Save the Children, cuyos estudios arrojan además que en Latinoamérica, los países con más desaparición de menores son México y Chile.

Indiferente del propósito con que una persona sea sustraída, el modus operandi se repite. El principal objetivo de estas mafias dedicadas a transar con personas son mujeres y niños de escasos recursos, a los que se les promete –o a sus padres- grandes oportunidades si dejan su hogar; dinero, educación, viajes o fama, cualquier anhelo de una persona normal, pero que en este crimen a los derechos humanos es la promesa que jamás se cumple.

Son miles los casos de familias que han dejado partir integrantes confiados de que así podrán dejar la pobreza e ignorancia en busca de mejores oportunidades de vida. Pese a que tras la caída del bloque soviético, por años el tráfico de personas con fines de prostitución fue liderado por países europeos como Rusia y Ucrania, que se aprovechaban de la pobreza en que estaban sumidos quienes vivían bajo el idealismo de la USSR para cometer estos crímenes organizados bajo mafias; en los últimos años Centro y Sur América ha sorprendido por la cantidad de personas cuyas desapariciones estarían ligadas a trata de blancas, aún cuando el país que encabeza este flagelo es Tailandia.

Cómo funcionan las redes

Tal como lo hemos señalado para que exista la trata de personas, debe haber un sistema que opere “captando” a las víctimas y los señuelos pueden ser desde mejoras económicas hasta apoyos psicológicos, por ello es que se ha determinado, según diversas investigaciones, que los primeros acaparadores en este tráfico son personas cercanas a las mujeres y /o menores involucrados en este tráfico, que observan y analizan a sus posibles “damnificados”.

Presentamos a continuación un esquema que señala el esqueleto de esta mafia:

ESTRUCTURA DE LAS REDES

Captador: capta en el país de origen.

Pasador: facilita el transporte.

Receptor: recibe en el país de destino.

Sponsor: financia la operación.

Madame, "mami" o controladora: controla a las mujeres y recoge el dinero que generan.

Proxeneta: beneficiario económico de la explotación sexual de la mujer.

Dueños y encargados de clubes: facilitan el alojamiento y evitan que huyan.

Quienes se benefician con este “comercio”

Para que este círculo vicioso funcione es necesario que existan personas que se beneficien. No surge porque sí, sino por una necesidad, sea éste el dinero o el placer sexual.

De esta forma y en breves palabras podemos describir cuatro beneficiados:

El proxeneta o traficante: surge como la persona que le brinda una oportunidad para mejorar su calidad de vida o “salvarse de la pobreza”. Para algunos estudiosos a veces se establecen relaciones de amor u odio entre las víctimas de explotación sexual y sus captores, el denominado síndrome de Estocolmo.

Dueños de club: desarrollan las funciones de “relaciones públicas” entre el pagador y las mujeres explotadas. Sus intereses económicos priman por sobre los derechos humanos. Incluso algunos “prueban” la mercancía. Consideran este tráfico como un negocio rentable y algunos, según un informe español, tienen varias “empresas” y sirven para el blanqueo de dinero. Son en su mayoría, quienes “guardan” a las cautivas, les retienen sus documentos, les cobran por el alojamiento y las hacen vivir en condiciones inhumanas (las mujeres al estar indocumentadas deben pagar un precio por el colchón para dormir).

El cliente: éste “siempre tiene la razón”. Así lo señala Inma Gil de BBC Mundo, en un reportaje sobre la trata de personas. La prostitución, que es pieza clave en comercio ilegal, no existiría sino hubiera personas deseosas de tener sexo a “cualquier precio”.

La familia: Es cruel decirlo, pero en la trata de personas el dinero “redime todo” pues al recibir un “salario” la mujer esclavizada lo divide entre los que significa pagar la deuda para recuperar su libertad y lo que puede enviar a su familia, toda vez que las principales blancos de este negocio son personas en situación de pobreza que “ilusionadas” por promesas de un buen sueldo no saben que es lo que se esconde al final del túnel.

Muertas en Vida

Así como hay redes que operan ofreciendo inventivos a las familias para llevarse a las mujeres y niños, otras actúan de manera todavía más perversa. Seleccionando incluso al azar a una persona, para secuestrarla y obligarla a prostituirse. Por cualquiera de estos dos métodos que tienen de actuar las mafias del comercio sexual, una vez que tienen a sus víctimas, el trato hacia ellas es uno sólo, horrible y denigrante.

Las mujeres son sacadas de su ciudad o pueblo de residencia habitual. A pesar de que cuando se trata redes a nivel nacional, sólo son llevadas a otras localidades de un mismo país, cuando se trata de redes grandes, y por ende, que mueven mucho más dinero y contactos, las víctimas cruzan las fronteras de su país, en muchos casos para no volver más, en lo que se cataloga como un “crimen transnacional”, que denota la falta de preocupación por los gobiernos a cargo –o su corruptibilidad- y el poder de estos violadores de derechos humanos.

Durante su cautiverio, a las secuestradas se les amenaza de muerte, al igual que sus familias. Son violadas por los proxenetas para terminar con cualquier rasgo de rebeldía e inocencia, para luego ser puestas a trabajar en distintos prostíbulos, o incluso, prestigiosos hoteles que reciben a los llamados “turistas sexuales”.

Acrecentando aún más las penas a las que son sometidas estas jóvenes, es común hacerlas adicta a alguna droga de alta dependencia, como la heroína o el crack, de manera de crearles dependencia hacia la droga, pero sobre todo, al dinero, haciendo muy difícil que algún día vuelvan a ser las mismas que salieron de sus casas, como lo explica Rocío Rodríguez, una de las responsables de desarticular la red de pedófilos “Paidos”, en el medio Voltairenet.org.

Agrega que los trastornos físicos y psicológicos que acarrean producto de estar inmersas en un ambiente de violencia, hacen muy difícil que se readapten a la vida familiar, la mayoría vuelven adictas y tienden a reproducir la violencia de la que han sido objeto, un daño irreparable que las mantiene muertas en vida.

Uno de las preocupaciones que se tienen ligadas a la crisis económica que se vive a nivel mundial, es que la trata de personas aumente, fruto de los delincuentes que lucran con la extrema necesidad de quienes están sumidos en la pobreza, por esto es que diversas agrupaciones así como organizaciones internacionales llaman al debate en torno a este crimen, que aún en el siglo XXI, tiene a personas como esclavos de las mafias, sufriendo las más horribles violaciones a los derechos humanos.

Jackeline María Jirón Silva

Quizás el caso más controversial del último tiempo en torno a las mafias de la prostitución, sea el de Jackeline María Jirón Silva, menor nicaragüense que desapareció en 2004 con apenas 11 años de edad, mientras disfrutaba de un paseo a la playa.

Su madre, que trabajaba como empleada domestica en República Dominicana, recorrió toda Centroamérica en busca de la menor, luego de que testigos le informaran que fue subida a la fuerza a un vehículo que ese día no volvió a ser visto.

Con sus pocos ahorros, esta mujer analfabeta trabajó más que la policía de su país, la que en un informe escribió: ““María de Jesús Silva sufre de trastornos mentales por la pérdida de su hija, a quien busca por toda la región centroamericana”, para dar por concluida su labor.

Luchando contra quienes le decían que su hija se había escapado, o que no lograría nada por ser pobre y sin educación, esta madre logró dar con la mujer que secuestró y puso en manos de proxenetas internacionales a Jackeline, una prostituta conocida por las autoridades de Honduras por sacar menores por la frontera. Pese a que portaba 5 pasaportes de distinta nacionalidad a su nombre, los antecedentes y ser confinada a privación de su libertad, no se le exigió decir el paradero de la menor.

Su madre debió seguir recorriendo diferentes países a los que cada pista la llevaba, Honduras, El Salvador y finalmente México. Conoció otras menores secuestradas, alejadas de sus familias. Vio las caras de las menores abusadas, la manera en que les cortaban el pelo y las teñían para parecer mayores; a algunas de ellas les acarició el pelo deseando en con toda su alma que en el próximo prostíbulo estuviese su hija, no importa cómo, pero que esté.

Sin dinero, esta madre debió regresar a su país, sabiendo por quienes conoció en su trayecto que su hija está cambiada, que la inocente niña de 11 años que desapareció un día ahora es adicta a la heroína, y al igual que muchas otras víctimas de la trata de blancas alrededor del mundo, sigue cruzando las fronteras de países sumida en la esclavitud del siglo XXI, la trata de personas.

Una larga y angosta faja de tierra: Chile

Según la Organización Mundial para las Migraciones (OIM) Chile es usado como territorio para “el blanqueo de rutas”, porque al tener mayor estabilidad y mejores sistemas de seguridad que otros países, se hace más fácil la entrada de personas desde nuestra nación a otros estados y viceversa.

Pero esta idealización no es tan cierta. En nuestro país la “trata de personas” existe desde los años 90, pero se hizo notorio el 2001. Y alcanzó su máxima publicidad el entre los años 2003 y 2005 cuando Anita Alvarado, la denominada “geisha chilena” fue llevada a tribunales acusada de los delitos de “facilitación y promoción de la prostitución”. Quienes la acusaron fueron Claudia Ríos y Johanna Acuña, y las mujeres indicadas con las iniciales V.M.C, P.A.L.P y J.P.B.D. quienes señalaron que Alvarado las había contactado (1997) para que trabajaran como garzonas en un restaurante en Japón y al final fueron obligadas, según declararon, a ejercer la prostitución tras ser retenidos sus pasaportes. Ambos juicios fueron sobreseídos.
Lamentablemente para quienes persiguen este crimen, lo de Alvarado da cuenta que en nuestro país aún no esta tipificado este delito y sólo se sanciona cuando se “facilita la entrada o salida de personas para la prostitución” y eso no se puede comprobar si en los diarios o páginas web los captores buscan “señoritas con buena presencia para atender privados”, “garzonas” o “niñeras”.

Al respecto el año 2007 el fiscal Cristián Aguilar condenó al comerciante antofagastino José Castro, a una pena de tres años y un día de presidio, por el delito de “promoción y facilitación de personas para la prostitución”, pues se comprobó que mediante la publicación de avisos de trabajo en el extranjero ayudó a la entrada de mujeres peruanas, quienes fueron obligadas a trabajar como “copetineras” y a atender clientes.

Pese a lo anterior, al parecer no llama la atención que en pleno centro de Santiago mujeres peruanas, ecuatorianas, argentinas o brasileñas (sólo por nombrar nacionalidades) se ofrezcan en las esquinas o a los automovilistas ávidos de “emociones”. Tampoco ofrece cuestionamiento alguno que “cargamento de mujeres extranjeras” lleguen a nuestro país por Chile Chico o Punta Arenas.

Será acaso que nuestro desprecio o falta de preocupación por los inmigrantes una causa de la ceguera hacia la “trata de personas”. De acuerdo con Carmen Torres, directora del Instituto de la Mujer (según publica la nacion.cl) nuestro desprecio y estigmatización a los llegados de fuera, sumado al miedo de las mujeres victimas de este delito, hacen que nuestro país normalice este tipo de prácticas. “Chile se convirtió en un país destino para mujeres extranjeras que querían mejorar su situación económica con el sueño de un trabajo bien remunerado y mandar dinero a sus familias”.

Marcela Castillo (abogada y representante de la OIM) señala, en los medios de comunicación, que la forma de actuar de los captores es contactar a las víctimas con avisos que hablan de buenos sueldos, sepan éstas o no que se trata de prostitución. “Una vez en Chile, les cambian todo. Le retienen sus pasaportes y sus identificaciones. Les cobran sus pasajes y le cobran multas, por ejemplo, 30 mil pesos si quiebran una copa o se niegan a tener relaciones sexuales con los clientes (…) Y de los 500 mil pesos que les ofrecieron al mes, al final de cuentas les entregan 100 mil y con ello las amarran por largo tiempo”.

Ciudades claves

Según fuentes de la Policía de Investigaciones ( PDI) la ciudad que más demanda tráfico sexual es Calama. Pero ello no quita que cuan largo es nuestro país, tanto más encontramos mujeres víctimas de “trata de personas “en Santiago, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas. De acuerdo a la Brigada Investigadora de Delitos sexuales y Menores (Brisexme) “hay mujeres de todas nacionalidades prostituyéndose en providencia o en Punta Arenas”.

En la Región de La Araucanía, y de acuerdo a lo informado por el Comisario Christián Almendras, no existen denuncias de trata de personas, sólo el año 2001 surge una acusación por supuesto tráfico de una ciudadana china, quien fue transportada desde Curacautín, con retención de documentos, por familiares de Argentina hacia la localidad de Jujuy, pero fue aclarado.

En cuanto a la presencia de extranjeros en forma ilegal en la zona, la autoridad policial indicó que periódicamente se realizan controles de identificación para corroborar que los documentos de quienes residen o trabajan en la zona se encuentren en regla. Caso contrario la persona debe concurrir a la unidad de Extranjería donde se comprueban sus antecedentes.

Sobre la cantidad de personas que ingresaron a nuestro país por los tres pasos habilitados en la Araucanía ( Liucura, Icalma y Puesco) desde el año 2007 a la fecha de un total de 552 .282 personas, la cantidad de extranjeros fue de 239.920. De ese número el 80% corresponde a argentinos y el 20 % restante corresponde a turistas alemanes, canadienses, mexicanos, estadounidenses, colombianos, israelitas entre otros. La información la proporcionó el comisario Guido Sepúlveda Osses

Sernam a la Batalla

“Los seres humanos no son mercancía” así reza el lema que desde el 19 de Octubre del 2008 viene desarrollando el Servicio Nacional de la Mujer de Chile y el Ministerio de Obras Públicas, a través de los controles en los pasos fronterizos, para combatir la trata de personas.

Esta campaña forma parte del compromiso de la Presidenta Michelle Bachelet de “hacer efectivo el Protocolo de Palermo para prevenir, reprimir y sancionar la Trata de Personas especialmente de mujeres y niños”, firmado por Chile en Italia el 8 de agosto de 2002 y ratificado el 29 de noviembre de 2004.

La ministra del servicio, Laura Albornoz, indicó que en nuestro país la mayoría de afectadas por este delito provienen de países tales como Perú. Colombia y Ecuador. Y para hacer freno a ello, se está tramitando en el Congreso, una iniciativa que tipifica el delito de tráfico de personas y establece normas para su prevención con el objeto de hacer más efectiva la persecución criminal. El proyecto, aprobado en general el pasado 4 de junio de 2008, se encuentra en segundo trámite constitucional, para ser conocido por la Comisión de Derechos Humanos.

La campaña, que cuenta con material gráfico se dispuso en el aeropuerto de Santiago, en Chacalluta (Arica), Diego Aracena (Iquique), Cerro Moreno (Antofagasta), El Tepual (Puerto Montt) y Presidente Carlos Ibáñez del Campo (Punta Arenas), así como en los principales pasos fronterizos y terminales de buses de las regiones de Arica, Tarapacá, Antofagasta, Valparaíso, Puerto Montt, Aysén y Magallanes.

Cifras para Reflexionar

•Según los datos que tiene el Sernam “en 2006 se han detectado 100 casos y esta figura ha ido en aumento en el país”

“Hay una mayor concentración de este tipo de situaciones en la ciudad de Antofagasta, con un 36 por ciento, y también en la Metropolitana, con un 22 por ciento. También hay preocupación en las zonas extremas del país” afirma la ministra a la nacion.cl

“En Iquique la mayor parte de las mujeres que se encuentran en los recintos penitenciarios son extranjeras, muchas de ellas han llegado al país y ni siquiera tienen cédula de identidad”, dijo la ministra del Sernam.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), estima que cada año cuatro millones de personas son víctimas de Trata en el mundo, en su gran mayoría mujeres y niños.

•Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), este es uno de los tres negocios más rentables de la delincuencia organizada, alcanzando un beneficio para quienes la ejercen de hasta 32 mil millones de dólares al año.

El Primer Estudio Exploratorio sobre Trata de Personas en nuestro país, elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones, indica que el 23 por ciento es trata interna y el 77 por ciento trata internacional con Chile, como país de origen y destino.

La misma entidad aclaró que ese delito ha aumentado desde 1990 a la fecha en las zonas norte y sur del país, afectando principalmente a las mujeres: el 89 por ciento son mayores de edad y el 11 por ciento menores.

Dónde Denunciar:

A nivel mundial el cantante Ricky Martin, a través de su fundación y del Banco Interamericano del Desarrollo(BID) y de la OIM, llevan adelante una campaña mundial que se denomina “Llama y Vive” que está pensada para brindar información y asistencia a víctimas de la trata de personas, potenciales víctimas, a quienes teman caer en redes de trata o todo aquel que desee solicitar información .

En nuestro país quienes sufren este crimen deben acercarse a la Policía de Extranjería para denunciar el hecho. También está el fono 149 ó el 600 62 64 222 para dar cuenta de situaciones que puedan implicar “trata de personas” o bien solicitar ayuda.


Escrito Por Paula Chávez y Rodrigo Padilla.




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